Lo que prometo (y lo que no)

Lo que esto NO es

No prometo resultados comerciales que no controlo, ya que dependen del mercado, el equipo y la ejecución.​

Mi enfoque es reducir el riesgo comercial, mejorar las decisiones y brindar claridad operativa. Si el equipo ejecuta, el sistema avanza.

Lo que esto NO es

Roberto Colatruglio

Perfil en LinkedIn

He estado relacionado con la tecnología desde siempre.

Hay algo que me define y es que nunca dejo de aprender.

Con el tiempo, aprendí a aprender. Mi curiosidad va creciendo cada día en este mundo hiperconectado. 

Aprender me ha servido en todos los aspectos de mi vida: Para crecer en lo técnico; para ser flexible a la hora de buscar oportunidades y soluciones; para entender mejor a las personas y para mantenerme siempre motivado a hacer las cosas bien

A lo largo de muchos de años de recorrido profesional, he tenido la oportunidad de pasar por los distintos roles del negocio de la automación industrial:
A lo largo de muchos de años de recorrido profesional, he tenido la oportunidad de pasar por los distintos roles del negocio de la automación industrial:

Desarrollo Comercial

He trabajado en varios mercados verticales, lo que me permite llevar soluciones de un mercado a otro y encontrar enfoques distintos para resolver problemas.

Desarrollo de
Negocios

Desarrollando mercados de automación industrial, abriendo oportunidades para PLC, Visión Artificial, Control de Movimiento y Robótica.

Vendedor de
Proyectos

Creando un departamento de venta de proyectos industriales complejos, y trabajando como Key Account Manager de clientes multinacionales.

Empresa de
Ingeniería

Como Socio Fundador y Gerente de Tecnología de una empresa propia, y como integrante de empresas de ingeniería de primera línea.

Desarrollo y Soporte Técnico

Como persona de ejecución, mis roles siempre han estado ligados a la búsqueda e implementación de soluciones.

Proveedor de
Tecnología

Cómo Ingeniero de Pre-Venta y de Aplicaciones para LATAM en Omron Electronics, introduciendo nuevas tecnologías cada año.

Fabricante de
Maquinaria

Diseñando, desarrollando, construyendo y automatizando máquinas en múltiples rubros, tanto propias como para terceros.

Equipo de
I+D

Formando parte de un equipo de I+D en el rol de Product Owner, y desarrollando herramientas de Business Intelligence para Industria 4.0.

Desarrollo de Habilidades Clave

Un aspecto central en todo lo que realizo es el cuidado de las personas, y creo fundamental el hacer foco en desarrollar "habilidades blandas" en beneficio de los que me rodean.

Liderazgo
y Mentoría

He sido líder funcional y situacional, y sobre todo, haciendo mentoría 360 de los colaboradores que me acompañan.

Formador
Profesional

Como Formador Profesional Certificado, del programa "Train-the-Trainer”, he formado a centenas de personas a lo largo de mi carrera.

Networking
Internacional

Participando en equipos internacionales de múltiples disciplinas, desarrollo relaciones duraderas con clientes, proveedores y empresas de ingeniería.

Lo que pongo sobre la mesa

En más de 35 años he hecho algo que pocos hacen: ensuciarme las manos en campo, cerrar negocios y entender la rentabilidad real de un proyecto con la misma soltura.
No soy solo el técnico que domina la solución, ni solo el comercial que promete resultados: Soy el que une ambos mundos —y eso, en esta industria, es lo que hace que las propuestas se conviertan en contratos firmados. Tengo 4 cartas que juego distinto que cualquier otro perfil que vas a entrevistar.

Integro proyectos complejos llave en mano.

De la conversación inicial hasta la entrega.
La mayoría de los perfiles que vas a encontrar son de dos tipos: técnicos brillantes que no saben cerrar, o comerciales carismáticos que no saben conversar de ingeniería. Las dos cosas las hago yo, porque hace 35 años que las hago a la vez.
Cuando entro en una cuenta, diagnostico la operación, diseño la solución, armo el ecosistema de partners necesario y cierro el proyecto. Una sola persona donde normalmente se requieren tres. No es teoría eso.
Son más de €1.5M cerrados para Unilever integrando seguridad, robótica, visión y MES. Son €300K en Honda Motors con AGVs y rediseño de ensamble que eliminó el 50% del personal en línea. Son €80K en Roemmers para implementación de MES. Son más de 150 aplicaciones de visión artificial que no sólo vendí, sino que implementé personalmente.
Y es un ecosistema de alianzas con distribuidores e integradores que construí y manejé en 12 países de LATAM.
No estás frente a algo estándar ni fácil de encontrar.
Porque esta combinación no es el resultado de un curso o una certificación, sino de experiencia real aplicada.
Se construye durante décadas, proyecto a proyecto y vertical a vertical — automotriz, farma, alimentos, bebidas, logística, siderurgia. Una trayectoria así no se improvisa, y su valor tampoco.

No solo sé.
Sé transferir.

Y eso escala tu operación.

No solo sé.
Sé transferir.

Y eso escala tu operación.
El valor no está solo en reunir conocimiento técnico de alto nivel, sino en lograr que ese conocimiento se transfiera, se consolide y multiplique dentro de la organización.
Ese ha sido mi trabajo durante años: transformar experiencia técnica en capacidad técnico-comercial real para equipos, distribuidores, integradores y clientes finales.
A lo largo de los años, he formado a más de 1.500 ingenieros y técnicos en automatización y he impartido más de 4.000 horas de entrenamiento profesional, a partir de la certificación "Train-the-Trainer" de Omron, y hoy continúo esa misma vocación como docente en Festo España.
A lo largo de mi trayectoria, he compartido conocimiento técnico aplicado con más de 3.500 profesionales en ferias, congresos y universidades.
¿Cómo se traduce todo esto en valor para ti?
No solo de resuelvo una necesidad puntual, sino que de dejo instalada la capacidad de seguir resolviendo. El equipo vende mejor, implementa mejor y sostiene mejor la relación con el cliente porque incorpora criterio operativo real, transferido desde la experiencia, y no desde presentaciones genéricas de producto.
Todo esto no responde al perfil clásico de ventas ni al de un ingeniero de aplicaciones. Es una combinación poco frecuente: la de transformar conocimiento técnico en negocio recurrente y sostenible.

Defiendo el margen.

Porque sé explicar, con claridad y criterio, el valor real de una solución.
Uno de los mayores costes ocultos para integradores, OEMs y fabricantes no está en el producto, sino en la conversación comercial: equipos que conocen lo que venden, pero no siempre saben sostener el valor de lo que ofrecen. Cuando eso ocurre, la presión del cliente termina empujando al descuento. Y lo que se cede en precio rara vez vuelve en rentabilidad.
He cerrado proyectos industriales complejos durante décadas sin apoyarme en el descuento como estrategia, sino en la capacidad de sostener el valor de la solución. ¿Cómo lo consigo?
Porque como domino la técnica en profundidad puedo traducirla en valor tangible para el negocio del cliente.
No se trata de vender componentes, sino de poner en valor lo que realmente generan: menos scrap, más uptime, mayor velocidad de línea y mejor retorno. Cuando esa conversación está bien planteada, el precio deja de ocupar el centro.
He consolidado un sistema propio para cerrar ventas industriales complejas protegiendo el margen, construido a lo largo de décadas de negociación real en múltiples industrias, mercados y contextos de alta exigencia.
Quiero decirlo con claridad: esta es una capacidad que he construido y afinado proyecto a proyecto durante 35 años.
Todavía no he llevado esta trayectoria al formato de casos públicos o testimonios formales con métricas de resultado. Es el siguiente paso, y ya lo estoy desarrollando. Hasta entonces, la prueba más sólida sigue estando en los proyectos que recorren este perfil: todos ellos fueron cerrados defendiendo valor, no regalando margen.

La IA no me reemplaza.

Potencia lo que sé hacer.
Y eso es lo que puede marcar la diferencia para ti.
Hay una pregunta incómoda que tarde o temprano conviene hacerse: ¿qué parte de lo que hago hoy podrá hacer una máquina mañana? En mi caso, la respuesta es clara.
Mi valor diferencial está precisamente en aquellos niveles donde la IA no sustituye criterio, experiencia ni lectura del contexto.
Saber si un proyecto de visión artificial se justifica por reducción de scrap o por exigencia normativa. Entender la relación entre mantenimiento y producción antes de definir una arquitectura. Poder sostener ante compras por qué una solución no debería compararse con una alternativa de menor valor.
Nada de eso se resuelve de forma automática. Requiere criterio, contexto y una experiencia construida durante años en planta.
La IA no reemplaza mi criterio, sino que me permite aplicarlo antes y mejor. La uso para acelerar tareas que antes me quitaban velocidad: estructurar en horas una propuesta técnico-económica de €300K, sintetizar un RFQ complejo para detectar riesgos desde el inicio, o analizar configuraciones de línea para llegar al cliente con una solución ya pre-dimensionada.
Por eso las utilizo como herramientas puestas al servicio de desafíos reales de integración y rentabilidad.
No se trata de incorporar IA por tendencia, sino de integrarla con lógica industrial. Con criterio suficiente para saber qué conversación tener con el cliente y qué respuesta buscar en la herramienta.
El resultado es una forma de trabajar hoy más ágil y más precisa que hace cinco años: diseño, vendo y entrego proyectos con mayor solidez, porque la tecnología amplifica una experiencia construida durante 35 años.